Nuestro campo y sus maravillosos fósiles de un castellano otrora estándar.
Un café parchadito Hoy me encontré con un par de amigos en un café, de esos con los que uno puede quedarse hablando durante horas sin cansarse ni sentir que en realidad el tiempo ha transcurrido pero sin la sensación de que se resbale por los dedos. En medio de la charla, Carlos menciona una de las entretenidas ocurrencias que normalmente comenta sobre su padre Juan que fue criado en un entorno con costumbres arraigadas de nuestra población campesina. Y hay algo que desde que me interesa lo que torpemente acabo de nominar como "lingüoarqueología" (capaz por eso me gusta tanto consultar documentos genealógicos de varios siglos atrás), que no se me escapa fácilmente cuando se trae ese tema a la conversación: el cómo se dicen ciertas palabras en el campo. Resulta que en una de esas ocurrencias de Don Juan, se atravesó la palabra "jandango", y no pudo mi escáner de curiosidades lingüisticas quedar más activo ante aquella curiosa expresión. Buscamos ahí mismo en la m...



